La comparsa de gigantes y cabezudos salía desde el ayuntamiento
y daba un recorrido desde la plaza del Pilar, Don Jaime, plaza España,
Albareda, Cesar Augusto, Predicadores hasta el Colegio Público
Santo Domingo.
Empezamos con una carrera con el Moro y la Pirala por todo Don Jaime donde
empezaron a hacer barricadas y se empezaron a caer casi todos los cabezudos,
pero sobre todo la Pirala. Un poco más tarde fuimos al paseo de
la Independencia donde tuvimos que esperar a los gigantes. Allí
estuvimos un buen rato, a su lado, tirándoles petardos.
A continuación fuimos hacia la calle Albareda donde nos encontramos
un carrito de la compra que pusimos en medio de la calle, pero vino un
policía y nos obligó a ponerlo donde estaba. Luego bajamos
toda la avenida Cesar Augusto donde había un poco de tráfico.
Allí también hicieron barricadas, pero no con tanta suerte
para un niño de tres años a quien le dio en todo el ojo
la Pirala. Estuvieron un buen rato con el niño mientras que Rubén
y yo nos bajamos hacia el Mercado Central con el Tuerto y el Forano.
Allí, unos chavales se metieron al Panishop, y el Tuerto quería
entrar para darle con el látigo pera la dueña no le dejó.
Luego volvimos a subir para ver dónde estaban y entonces es cuando
bajamos de nuevo toda la avenida hasta llegar al Mercado Central. Desde
allí fuimos a la calle Predicadores donde la Pirala se dio con
toda la cabeza en unas obras, y casi las derriba. Y al final llegamos
al Colegio Santo Domingo, donde nos esperamos a que recogieran todo. La
comparsa duró dos horas y media y durante este tiempo me dieron
dos Latigazos el Moro y la Pirala.
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