La historia comienza en un programa televisivo en una localidad americana,
cuando a la presentadora de dicho programa, Abby, le obligan a contratar
a un presentador un tanto polémico, Micke.
El presentador en cuestión no le transmite mucha simpatía,
y se origina así ´´la batalla de los sexos``: ella
está obsesionada con que en algún sitio está el hombre
perfecto; en cambio, él está convencido de lo contrario.
De este modo hacen un trato: él le da consejos a Abby para conseguir
enamorar a su vecino, a cambio de que ella lo respete más. Entre
ellos se desarrolla una buena amistad.
La película no se ve aburrida en ningún momento y también
hay golpes de humor. Conviene destacar los alocados diálogos entre
la productora y el presentador. Sin embargo, en mi opinión la película
es demasiado previsible. Lo que acaba siendo bastante repetitivo son los
ataques de histeria y perfeccionismo de Abby. También utilizan
un lenguaje muy basto, que en el guión resulta superficial en gran
parte de la película.
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