Esta historia comienza en la tripa de un niño dolorido. Dos virus
muy malos habían entrado dentro de él y le estaban haciendo
mucho daño. Eran Godofredo y Eustaquio, conocidos en toda la “virus-galaxia”.
-GODOFREDO: ¡Oye, Eustaquio! ¿ No crees que ya le hemos
hecho bastante daño?
-EUSTAQUIO: No, no. Tranquilo.
-GODOFREDO: Como vengan los glóbulos blancos estamos perdidos.
-EUSTAQUIO: No sé por qué te preocupas tanto. Si nos encontrasen
nos expulsarían e iríamos a otro cuerpo.
-GODOFREDO: Ya, pero es que me da mucho miedo.
-EUSTAQUIO: Es que eres un miedica. Y eras el niño preferido de
mamá.
-GODOFREDO: No soy un miedica. Y mamá nos quiere lo mismo.
-EUSTAQUIO: No, siempre te daba el “virus-helado” más
grande que a mí.
-GODOFREDO: ¡Mentira! Pues ahora me enfado y no respiro.
-EUSTAQUIO: Pues, vale.
Pasaron unos segundos …
-GODOFREDO: ¿Quieres volver a ser mi amigo?
-EUSTAQUIO: Vale, niño de mamá.
-GODOFREDO: ¡Ehhh! ¿Qué es eso? Corre, huyamos, son
las” glóbulos blanco-sirenas”.
-GLÓBULOS BLANCOS: Quedáis arrestados en nombre del corazón.
-EUSTAQUIO: Corre Godofredo ya veo la boca. Atento que el niño
va a toser.
-GODOFREDO: Bien, hermanito, hemos salido, vayamos a otro cuerpo.
|