Esta es una pregunta formulada por muchas personas y, por supuesto, con
muchas opiniones diferentes. Hay personas que piensan que sí y
se dicen a sí mismas, ¿para qué si no?; sin embargo
no todo el mundo opina así. Hay gente que piensa que estamos aquí
para cumplir una determinada misión para la que Dios nos ha creado
o por alguna otra razón semejante.
Además de vivir para ser felices yo creo que también vivimos
para poder ayudar al resto de personas a serlo también, y la satisfacción
de hacerlo te produce aún más felicidad y, en el fondo,
nos ayuda a conseguir nuestros objetivos.
La felicidad es estar conforme con uno mismo y con tu forma de ser. Y
aquí influyen muchas cosas de tu vida, como la gente que te rodea,
tu cuerpo, y tu autoestima, porque para ser feliz primero tienes que estar
conforme con estas tres cosas, además de aprovechar la vida porque
al final se te hará corta. Se trata no de pensar en lo que nos
falta, sino en lo que ya tenemos, porque no todo el mundo tiene la misma
suerte.
Todas las personas intentamos ser felices porque tenemos derecho a serlo,
aunque, desgraciadamente, no todas tienen el privilegio de conseguirlo,
ya sea por egoísmo u otros motivos. Para lograrlo también
es necesario el sufrimiento porque si no existiera no sabríamos
lo que es la felicidad, simplemente no la valoraríamos ni sabríamos
que existe.
Hay personas que han sacrificado todo lo que tenían: pertenencias,
familia, amigos, bienes preciados… por irse a países pobres
o del tercer mundo a ayudar a la gente que lo necesita de verdad y que
con cualquier cosa que les des se ven contentos y felices. Esas personas
que colaboran como: Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer… van aportando
su granito de arena y además disfrutan con ello y hacen felices,
o les ayudan a serlo, a los que realmente lo necesitan.
|