
|
Pastoral Juvenil / Vocacional
La educación tiene una clara dimensión vocacional implícita que está presente en todas nuestras decisiones y actuaciones pedagógicas. Nuestra propuesta educativa apunta a la formación de un determinado tipo de persona cuyo perfil se expone en el Ideario de los centros y en la Misión, Visión y Valores de cada colegio. La persona que queremos educar se mira en el espejo de Jesús de Nazaret y en los valores y actitudes que la tradición cristiana ha ido proponiendo como marco de una vida humana lograda, feliz y proyectada a un futuro de eternidad. La vocación que promueve nuestro proyecto educativo es, pues, la vocación cristiana: “Educamos a la persona según el Corazón de Cristo” (Juan Pablo II a los Hermanos). Para lograr esta orientación vocacional básica de la persona colaboramos con la libertad fundamental de cada ser humano y con la gracia de Dios, que cada cual ha de ir descubriendo y acogiendo como un don en su corazón. En este marco común nos movemos como educadores corazonistas. Sin embargo, la cultura y sensibilidad actuales nos ponen en serios aprietos a la hora de abordar esta propuesta en la escuela y en la pastoral juvenil. Aun así, consideramos un deber el desarrollo de la cultura vocacional en la Escuela, la promoción de la vocación cristiana y el cultivo de las vocaciones de especial consagración, sobre todo a la vida religiosa de Hermano. Nos orientan en esta tarea los criterios de pastoral vocacional, que forman parte de los Criterios Básicos de nuestra pastoral educativa, y estas cinco “claves vocacionales”:
|
||||