Los Hermanos
del Sagrado Corazón,
cuya casa general está
en Roma, viven su consagración
religiosa en comunidad fraterna
y participan en la misión
de la Iglesia iniciando a la
juventud en el conocimiento
y en el amor de Dios, sobre
todo, mediante la escuela cristiana
y la enseñanza religiosa.
Para conformarse a los decretos
del Concilio Vaticano II y
a sus normas de aplicación,
los Hermanos elaboraron en
capítulo general un
nuevo texto de Constituciones
que el Superior general ha
presentado a la Santa Sede
para obtener su aprobación.
La Sagrada Congregación
para los Religiosos e Institutos
Seculares, tras haber sometido
el texto al estudio de los
Consultores, y teniendo en
cuenta el voto favorable del
Congreso, aprueba y confirma
el texto modificado por el
mismo Congreso, según
el ejemplar en lengua francesa
conservado en sus Archivos,
a condición de que
sea observado todo cuanto
debe serlo según derecho.
Esta Congregación
desea vivamente que, en la
fiel observancia de estas
Constituciones renovadas,
los Hermanos del Sagrado Corazón
sigan el ejemplo de su fundador,
el P. Andrés Coindre,
de sus primeros superiores
generales y, especialmente,
del Venerable Hermano Policarpo,
y continúen así
propagando en la tierra el
fuego del amor redentor cuya
fuente es el Corazón
de Cristo.
Decreto de aprobación
de la Regla de Vida
Dado en Roma, el 19 de marzo
de 1984.
|